REPOSICIONAR PRODUCTOS: NARANJA NAVELATE

Estamos acostumbrados a aceptar que el consumidor es el rey, pero su comportamiento no es siempre racional. La presión del marketing y las modas le pueden inducir a consumir determinados productos o formatos de peor calidad y propiedades, en detrimento de otros productos alternativos más ventajosos y saludables. En la rama alimentaria la “apariencia externa” o la “vista” vende mucho hasta el punto de dejar en un segundo plano aspectos tan esenciales en todo alimento como el sabor y el placer para el paladar.

Este es el caso de la variedad considerada reina de las naranjas durante mucho tiempo y que está a punto de desaparecer, la Navelate.

La dictadura del marketing y de los cánones preestablecidos guiados por la buena vista de la fruta y el calibre, están llevando a la tumba a la naranja más dulce y con mejor zumo de todas las variedades y que ha sido durante décadas estandarte de la citricultura valenciana. Los motivos de su destierro por parte del rey “marketing” son simplemente un calibre algo menor y la presencia de alguna rallita en la piel. El castigo: quedarse fuera de los circuitos de comercialización y de las grandes distribuidoras. La consecuencia: la inexorable desaparición de su cultivo por falta de rentabilidad ante la brusca caída de su cotización en el árbol, antaño entre las más preciadas.

Quien la prueba la adora, pero ahora resulta prácticamente imposible descubrirla y degustarla, con lo que su extinción es inexorable.

Los citricultores valencianos se han plegado a las imposiciones “estéticas” de la gran distribución y han abandonado la navelate, cansados de sufrir liquidaciones ruinosas año tras año. Pero ese triste final no ha ocurrido en otros frutales en los que gracias a la pericia y visión de los agricultores y envasadores han sabido transformar amenazas iniciales en oportunidades con éxito en el mercado. Por poner un par de ejemplos, tenemos las manzanas de pequeño calibre que han multiplicado su valor posicionándose en el segmento infantil, transformando su defecto en virtud. Y el bien conocido caso del plátano de Canarias cuyas manchas oscuras a priori poco estéticas se han convertido en su principal reclamo y marca distintiva.

¿Por qué no recuperar la Navelate como fruta de mesa de calidad excepcional en primavera-verano, con una presentación selecta para consumo en el canal horeca (hostelería, restaurantes, catering) con una imagen de marca diferenciada, similar al de otras variedades citrícolas de elevada cotización como las mandarinas Nadorcott o  Tango? Lanzamos desde aquí el reto a agricultores y especialmente a las cooperativas y comercios citrícolas valencianos.
Pinchar en lanavelates2 imagen para acceder a artículo sobre la naranja Navelate publicado por  Las Provincias, en Marzo 2008

 

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